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¿Por qué entra frío o calor por tus ventanas aunque estén cerradas?

Hay una escena muy típica: cierras la ventana, pasas la mano por el marco… y notas una “corriente” suave. O no es corriente, pero sí esa sensación de que el salón se enfría en invierno o se recalienta en verano aunque todo esté cerrado.

Lo primero: no estás imaginando nada. Puede pasar por varias razones, y muchas no tienen que ver con que la ventana “esté rota”. A veces está “bien”, pero el conjunto (vidrio + marco + persiana + instalación) no está trabajando como debería.

Vamos por partes.


1) No es aire: es “frío/calor por radiación”

Este punto engaña mucho. Puedes sentir frío al lado de una ventana sin que entre aire.

¿Cómo? Porque el vidrio (o el marco) está muy frío en invierno o muy caliente en verano, y tu cuerpo lo nota como si “viniera” de ahí. Es como acercarte a una pared helada: no te sopla aire, pero lo sientes igual.

Pista rápida:
Si pones una vela o un mechero cerca del perfil y la llama no se mueve, probablemente no es corriente. Es pérdida térmica por el vidrio o el marco.

Qué suele causarlo:

  • vidrio antiguo o poco eficiente

  • cámara de aire pequeña

  • perfil con mal aislamiento (o aluminio sin buen sistema térmico)


2) Entra aire por donde menos miras: el cajón de persiana

En muchísimas viviendas el “agujero” no está en la ventana, sino arriba: el cajón de persiana.

Y es normal: muchos cajones antiguos están huecos, mal sellados y con tapas que no ajustan. En invierno se cuela aire frío, y en verano entra calor.

Pista rápida:
Acércate al cajón con la mano en un día con viento o cuando hay mucha diferencia de temperatura. Si notas flujo ahí, ya tienes culpable.

Qué hacer:
Aislar cajón, cambiar tapa, revisar guías, lamas o incluso plantear un sistema mejor. A veces la mejora del cajón se nota más que cambiar el marco.


3) Juntas gastadas o mal ajustadas (aunque cierre “bien”)

Las ventanas sellan gracias a gomas/juntas. Con el tiempo se endurecen, se deforman o pierden presión. Y aunque la manilla cierre, no está presionando igual por todo el perímetro.

Señales típicas:

  • notas aire en una esquina

  • la hoja “baila” un poco

  • hay zonas donde el cierre está más duro que otras

Solución habitual:
Ajuste de herrajes (muy común) y cambio de juntas si están fatigadas.


4) La ventana está bien… pero la instalación no

Esto pasa más de lo que parece: ventanas decentes instaladas “a la carrera”.

Si el hueco no se selló correctamente, si hay puentes térmicos, o si los remates exteriores/interiores no están bien, el aire se mete por el perímetro o se crea una zona fría/caliente alrededor del marco.

Pista rápida:
Si la pared alrededor de la ventana está fría o hay manchas de humedad/condensación cerca del contorno, puede ser instalación o puente térmico.


5) Correderas: comodidad sí, pero ojo con el sellado

No es que sean malas, pero el funcionamiento de una corredera (por cómo desliza) suele sellar distinto que una practicable/oscilobatiente.

Si tu casa está muy expuesta a viento o buscas aislamiento máximo, esto importa.

Qué mirar:

  • calidad del sistema corredero

  • cepillos y juntas

  • puntos de cierre


6) Condensación: parece “entra frío”, pero es humedad

A veces lo que te da la sensación de frío es que aparece agua en el vidrio o en el marco. Eso no siempre significa que “entre frío”: significa que hay humedad interior y superficies frías.

Cuándo ocurre:

  • en baños/cocinas

  • en dormitorios donde se duerme con todo cerrado

  • si la casa ahora está más sellada

Solución:
Mejorar ventilación (sin volver a “vivir con rendijas”), revisar vidrio, puentes térmicos y hábitos.


7) Puente térmico: el calor/frío se “cuelan” por el marco

Especialmente en aluminio antiguo sin rotura de puente térmico, el marco puede actuar como un “canal” de temperatura entre exterior e interior.

Esto hace que:

  • en invierno el marco esté helado

  • en verano el marco esté caliente
    y tú lo sientes como si entrara temperatura.


Cómo saber qué te está pasando (sin herramientas raras)

  1. Prueba de la llama: vela o mechero cerca del perfil y juntas.
    Si la llama se mueve, hay aire.

  2. Prueba del papel: cierra una hoja de papel entre la hoja y el marco.
    Si sale sin resistencia, esa zona no está presionando bien.

  3. Revisa el cajón: mano arriba, escucha y siente.

  4. Mira patrones: ¿pasa solo con viento? ¿solo al mediodía? ¿solo en una habitación?
    Eso da pistas muy buenas.


En resumen

Si “entra frío o calor” aunque esté cerrado, normalmente es por una de estas:

  • pérdida térmica del vidrio o del marco (no es aire)

  • cajón de persiana mal aislado

  • juntas/herrajes desajustados

  • instalación con fugas o puentes térmicos

  • tipo de apertura (corredera vs practicable)

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